LA USURA EN LAS TARJETAS DE CRÉDITO

USURA EN LAS TARJETAS DE CREDITO. LA DOCTRINA SYGMA DEL TRIBUNAL SUPREMO

30/10/2020

Hasta noviembre de 2015 existía una jurisprudencia sustancialmente constante que negaba la condición de usurario del interés remuneratorio entre el 20 y 25% en las tarjetas de crédito revolving. En realidad, era éste el interés que se venía cobrando entonces en el mercado, hasta el punto de que esta praxis determinada el estándar de normalidad a que se refiere el art. 1º de la Ley de Usura (LA LEY 3/1908) para calificar un crédito como usurario. Es curioso que, salvo en un par de ocasiones marginales (que no eran de crédito al consumo (2) ) nunca había sido condenado por usura en España ningún establecimiento regular de crédito, menos aún un banco. La STS 628/2015 (Sygma), de 25 noviembre (LA LEY 172714/2015), revolucionó este patio. Según la sentencia —generalmente valorada como desacertada— el término de referencia para calcular la normalidad del interés debía tomarse de las tablas y datos estadísticos oficiales existentes para los créditos al consumo en general. Con este elemento de contraste, un TAE del 24,6% superaba más dos veces aquella cifra y se reputaba usurario. Es curioso que justo un año después de la sentencia Sygma el Banco de España hiciera públicas las estadísticas de los tipos de interés de las tarjetas revolving, por primera vez como concepto separado del de crédito al consumo. Con razón; el segundo se mueve en el nivel del 8 o 9%, el primero pasa siempre del 20%. Como de hecho ocurría también antes de que se publicaran las estadísticas oficiales del Banco de España sobre estos dos conceptos diferenciados.
Sygma partía, además, de una restricción procesal y de dos pretensiones injustificadas. La restricción estaba en los límites de la revisión casacional, porque los hechos ya venían dados. La primera querencia insostenible era la de excluir del juicio de usura el elemento subjetivo de la Ley Azcárate (LA LEY 3/1908) (situación angustiosa del acreditado). La segunda era atenerse a la TAE y no al interés efectivo, con la consecuencia absurda de meter comisiones y gastos dentro del precio del dinero al que quiso referirse la Ley Azcárate.
DIVERSIDAD DE RESPUESTAS EN LAS AUDIENCIAS PROVINCIALES
Como a partir de la fecha misma de la sentencia ya resultaba manifiesto que el elemento de contraste utilizado por el Tribunal Supremo no era ni el normal del mercado ni el publicado por el Banco de España, las Audiencias, en una serie numerosísimas de sentencias, llegaron a resultados diferentes porque también entendieron de modo diferente el valor de la jurisprudencia Sygma.
La ILMA. AUDIENCIA PROVINCIAL DE LAS PALMAS, en diversas sentencias ha dictaminado A FAVOR DEL CONSUMIDOR, considerando el interés remuneratorio por encima del 20% como cláusula abusiva, o bien como interés leonino, según lo dispuesto en la Ley de Azcárate. Y así, desde mediados de 2018 es sensible a una tendencia que hace mayoritaria la corriente que está dictando en favor de los financiadores.